Un Baile Blanco y Negro

Reportera: Zeudy Rosario, Estudiante de Español y Comunicación en la Universidad de Monmouth

El documental titulado Prom Night in Mississippi fue presentado en Wilson Hall en la Universidad de Monmouth el 16 de noviembre de 2010 como parte del programa Shadows para estudiantes del primer año. Susan Damaschke, Coordinadora de Retención de Estudiantes del Primer Año, dijo que el documental sirvió para mostrar la realidad de cosas que pasan hoy día en los Estados Unidos. “No había visto la película, y me sorprendió mucho el hecho de que éste tipo de problema esté pasando todavía en este país,” comentó Damaschke.

El documental cuenta la historia de los estudiantes de la escuela secundaria de Charleston, Mississippi, quienes parecen estar atrapados en los tiempos de las leyes Jim Crow. Estas leyes consistían en la separación de los americanos de piel blanca y los afroamericanos en el ámbito personal, profesional, y escolar. A pesar de que en el 1954 la Corte Suprema de los Estados Unidos ordenó la integración de ambas razas en todas las escuelas, en Charleston High School esa noticia llegó tarde. No fue hasta el año 1970 que esta escuela secundaria permitió la entrada de estudiantes afroamericanos en sus salones.

Este problema continúa siendo tan fuerte que desde que se permitió la integración de ambas razas en esa escuela, un grupo de padres de raza blanca organiza los bailes de graduación de fin de año separados. En vez de tener un sólo baile para todos, la escuela siempre ha tenido dos; uno para los estudiantes de raza blanca y otro para los estudiantes afroamericanos.

Esta resistencia al cambio es evidente en este documental. Esta película fue producida y dirigida por el canadiense Paul Saltzman y en ella él muestra la realidad de los estudiantes en Charleston High School, quienes querían tener un baile de graduación integrado y no dos separados por el color de su piel.

El documental cuenta que en el año 1997 el actor afroamericano Morgan Freeman, quien creció en la comunidad de Charleston, ofreció pagar por el baile si la Junta Escolar y la escuela permitían la integración de los bailes. La oferta de Freeman fue rechazada en esa ocasión pero once años más tarde, cuando Freeman hizo la oferta nuevamente, la escuela aceptó  y así fue como surgió la idea de hacer este documental. En el transcurso de la película Saltzman presenta las opiniones y el diario vivir de los estudiantes, maestros, y padres de Charleston. En el 2008, a esta escuela asistían 415 estudiantes, el 70 por ciento de ellos afroamericanos, y el 30 por ciento estudiantes de raza blanca. De acuerdo con los estudiantes entrevistados en el documental, ninguno de ellos sabía la razón por la separación del baile de graduación.

El tema del baile de fin de año causó revuelo cuando la mayoría de padres y algunos estudiantes de raza blanca se opusieron a la idea de unir a ambas razas en una misma celebración. Dos estudiantes, una afroamericana y otra de raza blanca, pelearon a causa del tema, ya que la estudiante de raza blanca no estaba de acuerdo con la integración del baile. Algunos padres amenazaron a sus hijos a que si asistían al baile integrado iban a ser desheredados. La controversia llegó tan lejos que varios padres trataron de chantajear a estudiantes de raza blanca para que no asistieran al baile integrado. A pesar de que se aceptó el baile integrado, los padres insistieron y organizaron nuevamente el baile para estudiantes de raza blanca, como siempre había sido su tradición anualmente.

Aún con todas estas controversias, el primer baile integrado de Charleston High School se realizó el 19 de abril de 2008 y fue todo un éxito. Todos los estudiantes que asistieron, blancos y negros, compartieron, bailaron, y disfrutaron sin ningún percance. Fue una noche para recordar para muchos de ellos. Después del baile, algunos estudiantes dijeron que sus relaciones con estudiantes de otra raza habían mejorado bastante. Pese al éxito del primer baile integrado en la historia de la escuela, esta escuela superior no ha vuelto a ofrecer un baile intergrado después del 2008.

Día de Acción de Gracias: ¿Tradición o innovación?

Reportera: Zeudy Rosario, Estudiante de Español y Comunicación en la Universidad de Monmouth

Todos los años durante el penúltimo jueves de noviembre se celebra el Día de Acción de Gracias en los Estados Unidos y con el flujo creciente de inmigrantes de todas partes del mundo esta cena ha atravesado un proceso de innovación y una mezcla deliciosa de sabores multiculturales. Aunque cada cultura tiene su propia variación de esta gran cena anual una cosa sí es constante; el pavo no puede faltar.

Esta cena tradicional estadounidense incluye pavo relleno, una salsa hecha con los extractos del pavo, papas majadas, salsa de arándanos, cacerola de judías verdes, y de postre pastel de manzana y/o de calabaza. Pero si te sientas a cenar con la familia ecuatoriana de Samuel López, vas a encontrar el pavo de la cena tradicional americana servido junto con arroz amarillo y frijoles negros, ensalada de papas en lugar de papas majadas y un plato típico ecuatoriano llamado yapingacho (un plato hecho con huevos, chorizo, aguacate, y papas). Samuel llegó a los Estados Unidos con su madre hace 9 años y desde entonces siempre han celebrado el Día de Acción de Gracias. “Aunque no somos americanos, vivimos en este país y nos gusta seguir las tradiciones americanas. Esta es nuestra manera de sentir que somos parte de este país, y una manera de agradecer todas las oportunidades que hemos encontrado aquí,” confesó López.

No sólo los hispanos han revolucionado esta cena tan popular, sino que también las personas de descendencia europea han hecho algunas modificaciones a este menú. En el caso de María Ferrara, una estudiante italiana-americana, su familia sirve una rica lasaña junto al famoso pavo. Cada año su familia se reúne en la casa de una tía en Clark, Nueva Jersey. “Es un momento para compartir con la familia que no hemos visto en algunos meses y dar gracias por la familia y las amistades,” comentó Ferrara. Para substituir a las tradicionales papas majadas, la abuela de Ferrara cocina un plato italiano llamado pizza di patate; que es una mezcla de papas, queso mozzarella, y salami.

Mientras algunas familias como la de Ferrara y López dan su propio toque cultural a la cena del pavo, algunas familias prefieren disfrutar de la cena tradicional americana sin realizar ninguna modificación. Mohsen Khan, hijo de padres inmigrantes de Pakistán, se deleitó con una cena característica estadounidense el 24 de noviembre. En su casa se sirvió papas majadas acompañadas con una rica salsita, salsa de arándano, maíz, pastel de manzana, y por supuesto el famoso pavo con relleno. “Hace tres años uno de mis hermanos le reclamó a mi madre que por qué no hacíamos nada el Día de Acción de Gracias y las otras familias sí. Desde entonces, mi madre siempre cocina esta cena al estilo estadounidense todos los años. No optamos por cambiar el menú porque es una tradición de este país, y nos hace sentir que encajamos en esta tradición cultural,” dijo Khan.

El Día de Acción de Gracias es una costumbre que se celebra en los Estados Unidos desde el 1941 y, a pesar de las innovaciones y las mezclas gastronómicas, el mensaje sigue siendo el mismo: dar gracias y compartir con la familia.